Para ella te conviertes en una costumbre, en algo que poco a poco empieza a formar parte de su vida. Cada día recibe una frase, un pensamiento bonito sin ninguna insinuación. Después, de repente, paras. Durante un par de días, nada, ni un mensaje. Y ella se da cuenta de que te echa de menos, de que te has convertido en una cita inalterable, en un momento esperado, en el motivo de una sonrisa. Entonces vuelves a escribir y te disculpas, te justificas diciendo que has tenido un problema y le haces una pregunta muy simple: «¿Me has echado de menos?» Sea cual sea su respuesta, la relación ya ha cambiado.
sábado, 31 de marzo de 2012
you're amazing
Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco, te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. Y eso no es porque esté solo ni tampoco porque sea nochevieja. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible.
martes, 27 de marzo de 2012
y no bromeaba cuando te decía que me quitas la respiración
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sábado, 24 de marzo de 2012
hapiness
Deberíamos poder guardar la felicidad en frasquitos pequeños para cuando lo necesitemos, podamos coger un poco.
jueves, 22 de marzo de 2012
i'm not afraid
El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero, aunque se parezcan, los miedos son tan personales y diferentes como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás, y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido, como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. Hoy he escuchado a un tal Fonset en la tele que decía que la felicidad es la ausencia del miedo y entonces, me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo.
saber volar solo
Hay cosas que uno no puede hacer solo, discutir, subirse y sujetar una escalera a la vez, o doblar una sábana de esas de cama de matrimonio. Yo toda mi vida he pensado que lo ideal era vivir en pareja, por muy extraña que fuera la pareja. De echo hay parejas que acaban convirtiéndose en trios, parejas que se van quedando sin pareja y que no se puede evitar el miedo a no estar a la altura. Hay parejas que son imposibles por definición, por historia y por física, aunque no por química, o parejas en las que la química se ha ido gastando aunque sigan compartiendo una familia, familias donde en algún momento hubo una pareja, parejas que fueron en algún momento y ya no son nada... Y eso es lo que más miedo da en la vida, cuando la pareja se rompe, sea por lo que sea la primera sensación que se tiene es de pánico, miedo al cambio, a la perdida de control sobre nuestras vidas, un miedo a estar solo. Pero cuando se llega a esa soledad, uno se da cuenta de que la ruptura puede llevarnos a un lugar mejor. Hoy es el primer día del resto de mi vida, porque desde hoy creo que lo más importante en esta vida es saber volar solo.
martes, 13 de marzo de 2012
vamos a darle importancia a las cosas que merezcan la pena
Y al final, como bien sabían ellos, la vida era eso y la muerte ponía todo en su sitio, limpiaba la casa y cerraba la puerta para decir esto has sido. Y ante el miedo representamos un papel, a veces a disgusto, otras con la esperanza de recuperar algo que no sabíamos ni a que huele ,como era cuando empezamos, ni que nos impulsaba a seguir adelante ni por que, ¿donde esta lo que nos sujeta a ser felices?. ¿Que alegría pequeña viene a llenar los minutos de hoy?. Y nos quedamos esperando a la vida, como si la vida fuera otra cosa, sin saber que ese tiempo del futuro no es más que este, que este tiempo es lo único que tenemos, rebelde a los límites y las barreras, que somos nuestra piel y nuestro rostro con las huellas de los años repetidos, sin miedo a estrellarse, al error, siempre con subidas y bajadas, con buenos y dulces momentos inundados de oportunidades, de esperanza, descubriendo quien es cada uno en cada paso, dejándose sorprender por lo inesperado, sin dejarse asustar por el cambio, por la imprevisible vida que abre las ventanas como el viento y lo cambia todo, agarrados a lo único que tenemos, los minutos, las horas, los días, el proyecto de vivir, la posibilidad de cambiar y seguir caminando, agarrados a la vida con hambre de más, siempre. Y la muerte..ese accidente es lo de menos.
domingo, 4 de marzo de 2012
los imposibles también existen
sábado, 3 de marzo de 2012
regalar sonrísas
¿Os imagináis vivir en una vida en la que sólo existan sonrisas? Que desde que te levantes hasta que te acuestes no oigas nada más que carcajadas y risillas tontas por cualquier cosa. Comer sonrisas si hace falta. Y es que nos tomamos la vida tan enserio que sin darnos cuenta acabamos perdiendo oportunidades de sonreír. Y, ¿a quien no le gustan las sonrisas? Que todos necesitamos reír un rato incluso cuando no tenemos pensamientos de hacerlo. Porque al fin y al cabo todos somos así, todos necesitamos sonrisas.
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