viernes, 27 de abril de 2012
Todos los días de mi vida
Un momento impactante cuya capacidad de cambio tiene un efecto expansivo que va mucho mas allá de lo predecible. Que hacen que algunas partículas choquen entre sí y acaben acercándose mas que antes. Y que mata a otras girando sin parar hacia nuevas aventuras. Aterrizando donde jamás pensaste encontrarlas. Sí, eso es lo que pasa con esa clase de momentos, que no puedes, por más que lo intentes, controlar como te pueden afectar. Sólo puedes dejar que esas partículas que comisionan, aterricen donde puedan y esperar hasta la siguiente comisión.
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