viernes, 10 de junio de 2011

Cosas de la vida.

Los capuchones de los bolígrafos siempre se pierden. Las cosas nunca están cuando las necesitas. Los coches amarillos casi se podrían llamar hematomas. Los semáforos siempre se ponen en rojos cuando los miras. La respuesta perfecta siempre se ocurre al final de conversación. Los móviles suenan en el momento menos esperado y la batería siempre está agotada cuando hechas manos a ellos. Las canciones pierden interés por sus letras. Los besos ya no son por amor. El amor está perdiendo su significado. Las mentiras se hacen verdad en milésimas de segundo. Los bordillos están donde menos te los esperas. Los cristales cada vez son más trasparentes. Los peluqueros no comprenden la definición de "cortar sólo las puntas". Los tipos malos no son tan malos y los tipos buenos no son tan buenos.

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